Campeonato de Europa de atletismo – STUTTGART 1986

Decimoquinta entrega sobre la historia de los Campeonatos de Europa de Atletismo publicados por la RFEA en el año 2009.

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Tras el buen sabor de boca dejado por la edición disputada en Atenas, cuatro años más tarde tocó viajar hasta la ciudad germana de Stuttgart, donde entre los días 26 y 31 de agosto de 1986 el Neckarstadium albergó la 14ª edición del Campeonato de Europa de atletismo con la participación de 906 atletas de 31 países, en este último caso nuevo récord de la competición. La gran triunfadora por equipos fue la Unión Soviética con 36 metales (11 de oro, 13 de plata y 12 de bronce), por delante de la República Democrática Alemana con 29 (11, 10 y 8) y Gran Bretaña con 15 (8,2 y 5), mientras que España se situaba en el puesto octavo del medallero con 3 metales (1 de oro y 2 de bronce). Para nuestro atletismo la competición, si bien con un pequeño retroceso en relación a Atenas, siguió marcando hitos históricos ya que por primera vez una mujer española, en este caso la jovencísima Mari Cruz Díaz, subía a lo más alto del pódium en la prueba de 10km marcha.

Esta edición del Campeonato dejó como legado tres nuevas plusmarcas mundiales y una europea. En la prueba de martillo masculino el soviético Yuriy Sedkykh tuvo una actuación sensacional, consiguiendo su tercer título consecutivo con un registro de 86,74 metros, que superaban su propia plusmarca, conseguida dos meses antes en Tallinn, por ocho centímetros. Sedykh pasaba de 86 metros en sus tres últimos lanzamientos y doblegaba de esta forma a su gran rival en aquellos años, su compatriota Sergey Litvinov, que tuvo que conformarse con la medalla de plata en 85,74 metros. Mientras, en la jabalina femenina la británica de origen chipriota Fatima Whitbread sorprendía en la calificación, enviando el artefacto hasta 77,44 metros, superando por más de dos metros el tope mundial anterior de la germano oriental Petra Felke. Luego en la final se limitó a obtener la victoria con otro gran registro de 76,32 metros. El tercero de los nuevos primados mundiales alcanzados en Stuttgart fue para la soviética Marina Stepanova, que se impuso en los 400 metros vallas con 53.32, en una emocionante carrera en la que derrotaba a su antecesora en la tabla de plusmarcas, la germana Sabine Busch, que cruzaba la meta en segunda posición con 53.60. Por último, el récord Mundial igualado correspondió a otra atleta de la RDA, en este caso Heike Drechsler, una de las grandes triunfadoras del Campeonato, que en los 200 metros registraba 21.71, además de obtener también la victoria en longitud con 7,27 metros.

Además de las plusmarcas, este Campeonato tuvo otros muchos puntos de interés, por ejemplo en las pruebas de mediofondo masculinas gracias al concurso de los británicos Sebastian Coe y Steve Cram. El primero se anotó la victoria en los 800 metros con un gran registro de 1:44.50, por delante de su compatriota Tom McKean y del propio Cram, mientras que este último le devolvió la moneda en la distancia superior, derrotándole con tiempos respectivos para ambos de 3:41.09 y 3:41.67. Otro británico, Roger Black, se erigió también en protagonista en la vuelta a la pista donde derrotaba al germano oriental Thomas Schönlebe con un registro de 44.59, a la vez que en la prueba de decathlón se revivía el duelo de Atenas entre el británico Daley Thompson y el aleman Jurgen Hingsen, con idéntico resultado y con Thompson muy cerca de su récord del mundo al registrar 8.811 puntos. Siguiendo con las pruebas masculinas también resultaba interesante la final de 110 metros vallas, dominada por el francés Stephane Caristan con 13.20, por delante del finlandés Bryggare y del español Carlos Sala, que conseguía su primera gran medalla internacional, el salto con pértiga, dominado por el soviético Sergey Bubka con 5,85 metros, o los 50km marcha, en los que el atleta de la RDA Hartwig Gauder marcaba un gran crono de 3h40:55. Mientras, en las pruebas femeninas cabe también reseñar el dominio de las germano orientales en la velocidad, ya que además de Drechsler, Marlies Göhr se imponía en los 100 metros con 10.91 y Marita Koch hacía lo propio en los 400 metros con 48.22, a la vez que dominaban a placer los dos relevos con registros respectivos de 41.84 y 3:16.87. Dos pruebas debutaron en el programa femenino, los 10.000 metros, en los que la noruega Ingrid Kristiansen se imponía con claridad en 30:23.25 y los 10km marcha, con protagonismo español, gracias a la jovencísima Mari Cruz Díaz, que con sólo 16 años (cumplía 17 el 24 de octubre) se convertía en la campeona más joven de la historia de los Europeos, arribando al Estadio en gran triunfadora con un registro de 46:09, iniciando el camino de éxitos de las mujeres españolas en nuestro deporte.

Siguiendo con la actuación española, y además de las citadas medallas de Mari Cruz Díaz y Carlos Sala, Miguel Ángel Prieto se colgaba el bronce en los 20km marcha masculinos con un registro de 1h21:36. Además nuestra selección alcanzaba otros seis puestos de finalistas, alcanzando la octava plaza continental por este concepto. José Luis González era el que más cerca estaba de las medallas en los 1.500 metros, finalizando cuarto por detrás del holandés Kulker, y Antonio Sánchez era uno de los grandes protagonistas del Europeo, alcanzando la final de los 400 metros, donde se hacía con la sexta plaza con un nuevo récord nacional de 45.41. José Alonso conseguía la misma clasificación en la vuelta a la pista con vallas. El resto de plazas de finalista correspondieron al relevo 4×400 metros, quinto con 3:04.12, y a Reyes Sobrino, que se clasificaba igualmente quinta con 46:35 en los 10km marcha.

 
Ignacio Mansilla AEEA (Asociación Española de Estadísticos de Atletismo)