Iolanda Balas – «El flamenco de los Cárpatos»

Salto de altura – RUMANIA

Nunca en la historia del atletismo femenino una atleta ha tenido una superioridad tan clara en un concurso ni ha estado imbatida tanto tiempo como la rumana Iolanda Balas, la saltadora de altura más destacada de la historia. Nació en la ciudad transilvana de Timisoara el 12 de diciembre de 1936, en el seno de la minoría húngara de la región (su nombre magiar es Balázs Jolán). Muchacha muy deportiva, fue orientada por su talla poco común (1,85m/75kg) hacia el salto de altura y progresó rápidamente. En 1951, con sólo 14 años, ganó su primer título rumano saltando 1,51, RN. En los años siguientes, bajo la batuta de sus primeros entrenadores Luise Ernst-Lupsa e Ion Arnautu, siguió añadiéndo centímetros al listón alcanzando 1,65m en vísperas de sus primeros Europeos en 1954.

Años de aprendizaje

La desgarbada Iolanda causó sensación en Berna y, a punto estuvo de llevarse el título, pero finalmente cedió por 2 cm (1,67 por 1,65) ante la norirlandesa Thelma Hopkins, ya campeona ese año del Imperio británico (y sólo unos meses mayor). El 14 de julio de 1956 en Budapest la rumana batió su primer RM (1,75) superando por 1cm la marca lograda por Hopkins dos meses antes. Era la favorita para el oro olímpico pero en Melbourne sufrió la única gran decepción de su larga carrera. Fuese por mala planificación (los Juegos eran en noviembre) o por inexperiencia (también se habló de indisposición), Iolanda no pudo con el listón en 1,70 y se quedó -con otras seis mujeres- en 1,67 viendo como la americana McDaniel se llevaba el oro y le birlaba el RM (1,76). Por nulos ni siquiera subió al podio, pero esa sería la última derrota oficial de su carrera. Bajo la dirección del saltador Ian Soter (6º en Helsinki-52), que más tarde sería su marido, Iolanda Balas pulió su extraño estilo, ya que nunca se adaptó al rodillo lateral o ventral que usaban sus contemporáneas. Aprovechando su estatura -muy superior a la de las atletas de la época- y sus larguísimas piernas perfeccionó una versión muy personal de la anacrónica «tijera». Cuando se le discutía la poca eficiencia biomecánica de su estilo, replicaba: «Mi estilo es quizá obsoleto, pero es el que se adecúa mejor a la estructura de mi cuerpo».

Once años de imbatibilidad Desde su fracaso olímpico y hasta su retirada en 1966 Iolanda Balas no fue derrotada jamás, 140 concursos sin contar calificaciones (hasta 150 según otras fuentes). Ya semiretirada, perdió en una exhibición en junio de 1967. En esos once años mejoró trece veces (e igualó otra) el record mundial, llevándolo desde 1,75 en 1956 hasta 1,91 en 1961, y siendo por tanto la primera mujer en saltar 1,80 y 1,90m (en 1960 superó su propia estatura). Su marca de 1961 no sería superada hasta 1971 por la austriaca Ilona Gusenbauer con el «Fosbury flop». Además de sus 16 títulos rumanos consecutivos, fue dos veces campeona europea y otras dos veces olímpica (en ambos casos fue la primera mujer en lograrlo) y ganó hasta 9 veces los Juegos Balcánicos, tres oros de las Universiadas y varios títulos en los campeonatos Open de la AAA inglesa y la AAU americana.

El vuelo de Iolanda

Pero lo más extraordinario de las victorias de Iolanda Balas era la diferencia entre ella y sus rivales en las grandes competiciones. En el Europeo de 1958 celebrado en Estocolmo saltó 1,77 y la segunda, la rusa Taysya Chenchik se quedó a 7cm. En la final olímpica de Roma-60, que ganó con 1,85m, dejó a sus seguidoras más próximas (la polaca Jozwiakowska y la británica Shirley) a 14cm, una diferencia inédita en una competición de ese nivel. Dos años después, en la final europea de Belgrado saltó 1,83m, 7cm más que la subcampeona, la local Olga Gere (que para la ocasión había batido su RN). En 1964 en Tokio ganó su segundo título olímpico con 1,90 y 10cm de ventaja sobre la subcampeona, la australiana Michele Brown. Cuando estableció su último RM (1,91 en 1961), la segunda atleta de la historia era la rusa Chenchik a 13cm (1,78 de 1959). La clave de esa superioridad estaba en su estatura: las saltadoras de su época no superaban, de media, los 1,75 y algunas como Jozwiakowska o Shirley ni siquiera llegaban a 1,70 (sólo alguna como la yugoslava Gere medía 1,79). Ni siquiera las campeonas posteriores como Ackermann, Simeoni, Bykova, Kostadinova o Hellebaut han sido más altas que Iolanda (de las grandes sólo Meyfarth, Beitia y Vlasic).

En 1966 no acudió a los campeonatos de Europa lo que desató los rumores, ya que en ese evento se introdujeron los controles de sexo. Sin embargo su matrimonio con Ian Soter y su presencia pública posterior (fue presidenta de la federación de su país tras la caída de Ceaucescu) acallaron esas acusaciones. Ella explicó su retirada a causa de un problema óseo en su pierna de batida: «las largas horas de entrenamiento sobre la ceniza y el cemento fueron produciendo muchos microtraumatismos. Intenté llegar hasta México-68 pero la pierna que tan alto me había impulsado tantas veces, dejó de obedecerme».

       

Marcas: Altura PC 1,86RMi(61)

Progresión

Palmarés:

Sus 14 records del mundo
1,75 Bucarest 14/07/1956
1,76 RM= Bucarest 13/10/1957
1,78 Bucarest 07/06/1958
1,80 Cluj 22/06/1958
1,81 Poiana Brasov 31/07/1958
1,82 Bucarest 04/10/1958
1,83 Bucarest 18/10/1958
1,84 Bucarest JJ.Balcánicos 21/09/1959
1,85 Bucarest Cto.Nacional-open 06/06/1960
1,86 Bucarest 10/07/1960
1,87 Bucarest 15/04/1961
1,88 Varsovia Memorial Kusocinski 18/06/1961
1,90 Budapest 08/07/1961
1,91 Sofia Bulgaria-Rumanía 16/07/1961
 
  • JJ.OO. 2ª 1956; 1ª 1960 y 1964.
  • CE 2ª 1954; 1ª 1958 y 1962.
  • JM.Univ-UIE 8ª 1953; 1ª 1954, 1955, 1957, 1959 y 1962.
  • JM.Univ 1ª 1957, 1959 y 1961.
  • J.Balk 1ª 1957-65 (9).
  • C.Rum 1ª 1951-66 (16).
  • C.AAA(GB) 1ª 1962 y 1963.
  • C.USApc 1ª 1965.
  • JEpc 1ª 1966.
  • CpE 1ª Sf 1965.
  • Nº 1 mundial 1958-66.
         
   

Video JJOO Tokio 1964